Unas vacaciones en Grecia para el recuerdo

Pocos se pueden resistir a la atracción de esta tierra cargada de historia y mito, cuna de nuestra civilización y fuente de mucho de cuanto conocemos, incluso de gran parte de la manera en que pensamos

Pero cuando nos decidimos a viajar a ella, surge la duda: ¿cómo hacerlo para poder disfrutar al máximo de un territorio tan rico, tan variado y complejo? ¿Cómo vivir la experiencia como es debido? Respondamos primero a la segunda pregunta. La forma correcta de vivir esta experiencia es hacerlo a tu manera, dejar que esta maravilla natural y cultural establezca un diálogo personal contigo.

Para poder centrarte en ello, lo mejor que puedes hacer es organizar tu viaje con una agencia que ofrezca flexibilidad y libertad para facilitarte las cosas en lugar de limitarlas. Agencias que, al igual que hace egrecia.es, se especialicen en esta tierra mágica y comprendan que no buscas que te digan cómo conocerla, sino que te asistan mientras tú decides la forma en que lo harás.

Haz tu propio recorrido por las islas griegas

A la hora de planificarlo, encontrarás montones de alternativas, desde estupendos cruceros desde Atenas hasta las visitas por tu cuenta, pasando por itinerarios privados programados y otras alternativas. Considerando el gran número de islas de que estamos hablando, es frecuente agobiarse y pretender obligarse a verlas todas solo por temor a perdernos algo. Esto nos lleva a no disfrutar de las maravillas que surgen a cada paso.

Visita todas las que desees, pero no te fuerces a ello. Visitar una sola de ellas ya supone una experiencia estupenda, pero visites una, dos, cinco o veinte no podrás disfrutarla de verdad si estás todo el rato pendiente de que tienes que ir corriendo a ver otra.

No, Grecia no es lo que es para ser visitada con prisas. Cuando estés en ella, déjate llevar y empápate de todo el calado cultural y la arrebatadora belleza natural que ofrece. Recórrela a tu ritmo, por el orden y de la manera que más te convenza, y estamos seguros de que será una experiencia para el recuerdo sin importar qué partes hayas visitado o dejado de visitar, pues toda esta tierra es digna de ser visitada, pero sobre todo, es digna de ser sentida.